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Battle of Christophsis
Batalla de Christophsis
Parte de Guerra de los Clones
Lugar

Ciudad Crystal, Christophsis

Resultado
Bandos
Pérdidas
  • Christophsianos
  • Muchos soldados clones
  • La mayoría de las cañoneras LAAT/i y vehículos caminantes AT-TE
  • Resuelto sumamente dañado y forzado a retirare
Entre bastidores
Kenobi: "Te dije que era una victoria demasiado fácil. Nunca debimos enviar la nave de vuelta por suministros."
Skywalker: "Sí, pero no fue mi idea enviar la nave de vuelta."
Kenobi: "¡Atención, hombres! La segunda ola se aproxima."
Skywalker: "Rex, sígueme con tus hombres."
Kenobi: "¡Cody, puestos de batalla!"
Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker discuten mientras se preparan para la batalla[src]

La Batalla de Christophsis tomó lugar en la Ciudad Crystal en el planeta de Christophsis a mediados del 22 ABY, durante las Guerras Clónicas. Buscando a un mundo más que se uniese a su causa, la Confederación de Sistemas Independientes invadió Christophsis, y el Alto Mando de la República Galáctica, junto con el Alto Consejo Jedi, enviaron al Alto General Jedi Obi-Wan Kenobi y al General Jedi Anakin Skywalker a ayudar a los civiles del planeta, acompañados por una contingente de soldados clones de la Legión 501 del Gran Ejército de la República. Sin embargo, el Sargento Slick, disgustado con el control que los Jedi ejercían sobre sus hermanos clones, traicionó a la República y comenzó a dar información vital posicional a la Acólito Oscuro Asajj Ventress.

Las fuerzas de la República se prepararon para atacar las fuerzas droides Confederadas en Ciudad Crystal, pero la Confederación utilizó la información de Slick, y emboscó a las fuerzas de la República, alertándolas de la posible existencia de un traidor. Los Jedi fueron a buscar información en las líneas enemigas, mientras que el Comandante CC-2224 y el Capitán CC-7567—apodados "Cody" y "Rex", respectivamente—permanecían en la base de la República para encontrar al traidor. Al llegar a la base Confederada, los dos Jedi confrontaron a Ventress y descubrieron la presencia de una poderosa fuerza de invasión, de un número y poder mucho mayor al que originalmente pensaban. Cody y Rex descubrieron pronto que Slick era el traidor que buscaban, y después de que se dispusiera a destruir todo el arsenal de armas de la República, los dos lograron apresarlo, y Slick fue encarcelado por su traición.

Las fuerzas de la República combatieron exitosamente la primera ola de droides de batalla, bajo el mando del General Confederado Whorm Loathsom, pero las fuerzas Confederadas no tardaron en regresar. Cuando Loathsom descubrió que la República usaba varios cañones pesados, le ordenó a sus fuerzas retirarse de nuevo, y levantó un enorme escudo deflector para impedir el uso de la artillería de la República. Durante el lapso de combate, la nueva pádawan Jedi de Skywalker, Ahsoka Tano, llegó al planeta en lugar de los esperados refuerzos de la República. Las fuerzas Confederadas regresaron otra vez, esta vez avanzando bajo la protección de su escudo, impidiendo totalmente el uso de artillería de la República. Skywalker y Tano procedieron entonces a sabotear el escudo deflector, mientras que Kenobi se quedaba en la plaza municipal de la ciudad a combatir a las fuerzas de la Confederación. Cuando Kenobi pretendió rendirse ante Loathsom, Skywalker y Tano pudieron eliminar el escudo. Por consiguiente, Kenobi logró capturar a Loathsom y las fuerzas de la República derrotaron a la Confederación, con refuerzos del Almirante Wullf Yularen.

PreludioEditar

«Están escuchando la voz de la Confederación de Sistemas Independientes. Su planeta, ahora nos pertenece.»
―El General Confederado Whorm Loathsom, a los civiles de Christophsis[fte.]
Confederacy invades Christophsis

Los christophsianos intentan defender su planeta.

A mediados de 22 ABY[1], durante el conflicto civil entre la República Galáctica y la Confederación de Sistemas Independientes, conocido como Guerras Clónicas, la Confederación invadió el planeta de Christophsis, buscando a un mundo más que se uniese a su causa. Los nativos del planeta, christophsianos, intentaron defenderse ellos mismos, pero su milicia local no pudo hacer frente a las fuerzas Confederadas, y se vieron abrumados.[2] El General Confederado Whorm Loathsom, a través de una enorme holotransmisión, se comunicó con los civiles del planeta, proclamando que ahora estaban bajo regla de la Confederación, y que su liderazgo planetario los había abandonado.[3]

Los civiles recurrieron al Alto Consejo Jedi para que los ayudase, y el Consejo envió al Alto General Obi-Wan Kenobi y al General Anakin Skywalker a ayudar al planeta. Skywalker y Kenobi fueron acompañados por una contingente de la Legión 501 del Gran Ejército de la República, el ejército de soldados clones manufacturado para luchar en la guerra civil.[2] Al llegar al planeta y montar una base militar, los Jedi enviaron a un escuadrón de varios soldados clones—liderados por el Sargento Slick—para llevar a cabo una labor de reconocimiento en el planeta, de manera que se colocase un sitio estratégico de emboscada para atacar a las fuerzas droides.[3]

Siendo desconocido por sus colegas, Slick había desarrollado un arduo rencor contra los Jedi, creyendo fielmente que durante el periodo de guerra del Ejército de la República, él y sus compañeros hermanos clones actuaban como esclavos de los Jedi. Enfurecido por la corrupción, Slick comenzó a suministrar información a la Acólito Oscuro Asajj Ventress,[2] quien había llegado al planeta para supervisar el asedio Confederado,[3] y le daba pago por su asistencia.[2] Durante el reconocimiento de la República para un sitio de emboscada, Slick y sus hombres posicionaron un punto de emboscada estratégico: las adyacentes Norte y Sur en Ciudad Crystal, pasando por alto la plaza municipal. En su retorno a la base, los clones se toparon con un escuadrón de Droides de combate B1, intentando despejar uno de los numerosos bulevares christophsianos. Cuando los droides intervinieron contra un hombre inválido, y discutieron el asesinarlo, los clones intervinieron y eliminaron a los droides. Sin embargo, una vez que los clones regresaron a la base militar, Slick ya había enviado secretamente los planes de posición a Ventress, y, con la información, ella y Loathsom diseñaron un plan para emboscar a las fuerzas de la República, y mantenerse un paso adelante de sus enemigos.[3]

La batallaEditar

Emboscada en las torresEditar

Plantilla:Dialogo

Kenobi, el Comandante Clon CC-2224 y Slick estacionaron sus hombres en la Torre Sur, mientras que Skywalker y el Capitán Clon CC-7567 se colocaron en el el lado paralelo de la Torre Norte. Los hombres de Kenobi colocaron varios cañones bláster, listos para emboscar los droides de combate B1 Confederados y tanques AATs, mientras atravesaban la plaza municipal debajo de ellos. De forma inesperada para la República, la fuerza droide se dividió en dos. En la Torre Sur, una compuerta se abrió de súbito, y varios droides de combate B1 atestaron la sala, evidenciándole a Kenobi que su punto de emboscada había sido asediado. Vigilando desde la Torre Norte, Skywalker contactó al piloto clon Hawk y ordenó una evacuación imediata de la Torre Sur.[2]

Ambush on Christophsis

Skywalker, Kenobi y sus fuerzas son emboscadas.

Los hombres de Skywalker dispararon los ganchos de sus blásteres a la Torre Sur adyacente, deslizándose mediante estos hacia la posición de Kenobi para ayudarlo. Las fuerzas droides estaban observando todo el espectáculo desde la plaza municipal, y abrieron fuego apenas los vieron, asesinando a uno de los soldados clones, pero, Skywalker y sus hombres llegaron rápidamente a la torre para ayudar a Kenobi, y las fuerzas de la República procedieron hacia la terraza de la torre para la evacuación. Los Jedi y los clones fueron perseguidos por androides de ataque, bajo el mando de un comandante droide táctico. La cañonera LAAT/i de Hawk llegó rápidamente cerca de la terraza, y las fuerzas de la República remanentes en la torre comenzaron a abordarla. Como un último acto antes de retirarse, un soldado clon atacó al droide táctico, y logró quitarle la cabeza, llevándosela consigo a la cañonera.[2]

CC-2224 y CC-7567—apodados Cody y Rex, respectivamente—se llevaron la memoria de la caberza del droide a la base militar de la República. Sin embargo, durante una robolobotomía, el droide táctico sólo confirmó que la Confederación conocía la estrategia de la República, y su memoria paró de procesar información antes de revelar más datos. Cuando los clones informaron de sus hallazgos a los Jedi, Skywalker sugirió que la República había permanecido vulnerable a una infracción dentro de sus sistemas de seguridad. Kenobi, sin embargo, sospechaba que había un espía dentro de las fuerzas de la República, y que la acción detrás de las líneas enemigas era necesaria para revelar la información. Antes de que los Jedi partieran, Kenobi le ordenó a Cody y a Rex mantener su misión en secreto estrictamente confidencial, y mantenerse alerta por cualquier señal de un traidor en sus fuerzas.[2]

Cody se alarmó al encontrar un comunicador activado en una mesa cercana a su posición, poco después de la partida de los Jedi, alguien los había estado escuchando. Rex distinguió a Slick en uno de los corredores de la base, pero el traidor huyó lo más lejos posible para ser reconocido. Una vez Rex lo llamó, Slick se marchó de inmediato, Cody y Rex corrieron tras él pero perdieron su rastro en plena persecusión. Cuando se dispusieron a perseguirlo a toda velocidad, se percataron de que había entrado dentro del comedor. Pero, al entrar allí, Cody y Rex se dieron cuenta de que los únicos allí presentes eran soldados clones hermanos. Ambos regresaron al centro de comunicaciones de la base militar a continuar con las investigaciones en los sistemas vitales. A través de la función del droide astromecánico R2-D2, un número de las comunicaciones externas fue descubierto, tomando lugar hace algunos días en un escenario irregular. La longitud de onda fue rastreada hacia un terminal de las barracas de Slick, y Cody y Rex decidieron entonces interrogar a todos sus hombres.[2]

Trampa para los JediEditar

«Mi leal informante me avisó que vendrían.»
«Entonces, te agradecemos por la hospitalidad»
―Asajj Ventress y Obi-Wan Kenobi[fte.]

En pleno ocaso, los Jedi se aproximaron a la base de la Confederación en speeders BARC. Los Jedi notaron una gran cantidad de droides de combate que los contemplaban conforme atravesaban las calles de la Ciudad Crystal, pero que ninguno intentaba detenerlos. Los Jedi dedujeron que se trataba de una trampa. Esta posibilidad alarmó la confianza de Skywalker, creyendo que sería demasiado desafortunado para la Confederación. Al llegar a la base, Skywalker y Kenobi fueron bienvenidos por la figura de la Acólito Oscuro Asajj Ventress, y todos encendieron sus espadas láser uno contra uno. Ventress subió ágilmente hacia la parte superior de las escaleras de la base, y Skywalker fue el primero en atacarla, cortando drásticamente a Ventress en la cara, y recibiendo una patada que lo mandó a la parte inferior de la escalera. Kenobi se unió al duelo, y atacó de igual manera a Ventress.[2]

Menage a trois

Skywalker y Kenobi confrontan a Ventress.

Ventress luchó simultáneamente con Kenobi y Skywalker, y utilizó la Fuerza para tirarles una pieza de escombros de cristal, la cual fue cortada la mitad por el sable láser de Kenobi. Skywalker y Kenobi tiraron a Ventress de vuelta hacia la parte superior de las escaleras, y la persiguieron hacia la sala contínua. Ventress tiró con la Fuerza a varios libros fuera de sus estanterías, e intentó lanzarlos a sus perseguidores. Kenobi pudo detenerlos de igual manera con la Fuerza, y la asistencia aportada por Skywalker hicieron que los libros empujaran a Ventress y la hicieran retroceder. Mientras Ventress asumía una posición sumisa, sentándose de piernas cruzadas en el suelo, los Jedi se aproximaron de inmediato a capturarla. Sin embargo, Ventress abrió de súbito un hoyo muy grande en el suelo con sus dos espadas de luz, y Skywalker y Kenobi cayeron a través de este hacia el piso de abajo.[2]

Ventress se burló de ambos antes de que cayeran, y los dos Jedi saltaron desde su posición, ágilmente hacia el salón donde había tenido lugar el duelo, y persiguieron a Ventress a través de una ventana rota, y se lanzaron desde allí. Ventress saltó hasta una corinsa lateral del edificio, y, cuando los Jedi se le aproximaron, descubrieron la escala completa de las fuerzas de invasión Confederadas: numerosas lanzaderas de aterrizaje C-9979 que se desplegaban allí, trayendo a más y más droides de batalla, y muchos ya dirigiéndose a un punto de encuentro para partir hacia la ciudad, en el terreno inferior de la base Separatista. Desde la cabeza de un tri-droide estacionado al lado del edificio, Ventress se mofó de los Jedi, y proclamó que la Confederación estaba preparándose para asumir el control del planeta.[2]

A pesar de la aparición de las fuerzas de invasión, Skywalker y Kenobi prosiguieron en el duelo. Saltando hacia las piernas del tri-droide, los Jedi cortaron dos de las piernas del droide, sacando al droide desde su anterior posición al lado del edificio. Ventress saltó fuera de la cabeza del droide, y se enfrentó a Skywalker en un breve combate sobre una de las piernas remanentes del droide, y Skywalker la empujó con la Fuerza antes de robar un STAP de un droide de combate B1, y escapar con Kenobi hacia la base de la República. Ventress aterrizó en la tierra, justo en el momento en que el tri-droide se estellase en la tierra detrás de ella, y le dio las órdenes respectivas a un droide táctico para que se las informase a Loathsom, ordenándole al general marcharse con su segundo batallón hacia la ciudad. Ventress partió en su nave para ejecutar el próximo paso de su Maestro Sith,[2] el cual incluía colocar al señor del crimen hutt Jabba Desilijic Tiure contra la Orden Jedi.[4]

Un traidor se revelaEditar

«Sargento, ¿por qué dijo "hasta que vuelvan los Jedi"? ¿Cómo sabe usted que los Jedi no están aquí en la base?»
«Oh, señor. Cómo deseo en este momento que no se hubiese percatado de ello...
»
―El Comandante Cody y el Sargento Slick[fte.]

Mientas tanto, Cody y Rex se dirigieron hacia las barracas de Slick, y el sargento declaró que deseaba hablar con sus hombres antes de que estos fuesen interrogados, debido a que creía que el prospecto de un traidor bajaría su moral.

Archivo:Confronting Slick.jpg

Cuando el soldado Chopper reveló que hacía collares con dedos de droides de combate, y actuaba bajo prohibiciones de los protocolos de guerra, Slick colocó la credibilidad de Chopper bajo duda, mientras el traidor intentaba ocultar bajo cualquier medio su identidad. Slick le dijo a Chopper que una investigación más apropiada hacia él una vez que los Jedi regresaran, pero Chopper no se dejó someter por su sargento, proclamando que había visto a Slick entrar al centro de comando en lugar de a sus barracas, como debería tras la batalla. Slick negó la acusación, pero la mención hecha por su parte acerca de la partida de los Jedi lo rebelaba como un traidor, debido a que ninguno de los soldados debía de conocer la ubicación exacta de los Jedi, excepto aquel que había estado espiando su conversación con el comunicador que Cody había descubierto. Cuando Cody cuestionó las palabras de Slick, el traidor lo golpeó con fuerza y su huida fuera del cuartel, lastimó a Chopper también.[2]

Cody y Rex rastrearon a Slick hacia la plataforma de aterrizaje de la base para las cañoneras, pero en lugar de encontrar al traidor, encontraron un detonador térmico. Ambos clones lograron tomar cubierto poco antes de que numerosos explosivos explotaran, destruyendo completamente la plataforma y sus cañoneras, los caminantes AT-TE y el arsenal. Slick corrió hacia el centro de comando, y se escondió en los ductos de ventilación del salón principal de comunicaciones. Cody dejó su bláster en la mesa, mientras que Rex parecía dejar la habitación por la salida sur. Slick logró bajar con agilidad del ducto desde donde estaba, y tomó el fusil de Cody y se lo apuntó al comandante clon, pero Slick ignoraba que Cody había quitado las balas del depósito del bláster, y que el arma estaba vacía. Rex regresó rápidamente, y Slick se halló rodeado.[2]

Slick robó una vez más el bláster de Rex, y Cody perdió su propio fusil al despojar del arma al traidor. Mientras Slick se dirigía hacia la salida, Cody logró noquearlo de un golpe, y ambos clones se enfrentaron en un combate a mano, antes de que Rex intentase empujar al traidor lejos de Cody. Sin embargo, el clon traidor se dirigió violentamente hacia Rex y casi dislocó la pierna derecha del capitán. Mientras Slick rebelaba las razones de su traición, fue noqueado nuevamente por Cody, y el traidor fue esposado. Una vez los Jedi retornaron, fueron presentados ante Slick, y, tras una breve charla con los Jedi, el traidor fue llevado hacia la cárcel del cuartel.[2]

Contraataque de la ConfederaciónEditar

«Necesitamos refuerzos.»
«¡No hemos podido contactar al Almirante!
»
―Anakin Skywalker y Obi-Wan Kenobi en plena batalla, hablando acerca de los impedimientos para comunicarse con el Almirante Wullf Yularen.[fte.]
Archivo:Battle of Christophsis 2.jpg

Aunque si bien las fuerzas de la República fueron apenas capaces de salvar los cañones de artillería desde el arsenal de armas destruido por Slick,[2] se reagruparon y prepararon para un segundo ataque. Kenobi y Skywalker lograron derrotar la primera ola de droides de combate bajo el mando de Loathsom, y tras varios días, la Confederación se vio forzada a retirarse de la Ciudad Crystal. Sin embargo, una vez que el Destructor Estelar clase Venator Cazador—bajo el mando del Almirante Wullf Yularen—fue enviado por suministros y refuerzos, mientras Loathsom lanzaba un tercer ataque. Droides de combate B1 y B2 y múltiples tri-droides avanzaron hacia las líneas frontales, mientras los Tanques Armados AAT se aproximaban detrás del batallón.[4][1]

A pesar del ataque sorpresa de Loathsom, los Jedi fueron capaces de mantener sus fuerzas lo mayormente alejados posible de las fuerzas de androides, utilizando los cañones de artillería en su posición para destruir los tanques. Kenobi lideró a la Compañía Fantasma en un avance masivo hacia los droides de batalla, y Skywalker, Rex y la Compañía Torrente emboscaron a los tri-droides desde la punta de un edificio, derrotándolos. Loathsom se retiró una vez más, y fue durante la pausa en el combate, que una lanzadera llegó desde la capital galáctica de Coruscant, y aterrizó en una de las plataformas de la plaza de la Ciudad Crystal. Sin embargo, en lugar de los tan esperados refuerzos de la República, llegó la joven aprendiza pádawan Ahsoka Tano, quien había sido recientemente asignada por el Gran Maestro Jedi Yoda a Skywalker, para la sorpresa y alarma de este.[4][1]

Desde el transporte que había dejado a Tano, los Jedi contactaron a Yoda a través de la señal del crucero Jedi Resuelto y le pidieron refuerzos. Skywalker y Kenobi descubieron que el Consejo Jedi habían permanecido ignorantes acerca de las fuerzas de la República, y se enfrentaron a la Confederación; el Consejo había también ignorado todas las naves de suministros de la República enviadas al planeta, que habían sido derribadas. Sin embargo, el Resuelto había sido dañado por el fuego cruzado de varias fragatas estelares clase Munificente Confederadas, y las comunicaciones fueron prontamente cortadas, mientras el Resuelto se veía forzado a retirarse una vez más debido a los grandes daños.[4][1]

Loathsom lanzó un cuarto ataque masivo, esta vez avanzando bajo la protección de un expansivo escudo deflector, negando el uso de los cañones de artillería de la República. Los droides Confederados y AATs fueron perseguidos por tanques droides. Kenobi y Rex montaron una defensa en la base, mientras que Skywalker y Tano diseñaban un plan para infiltrarse dentro de las líneas de a Confederación, y destruir su generador de escudo, cargando consigo múltiples explosivos. Skywalker y Tano se escondieron debajo de una caja grande, y una vez que el escudo y las fuerzas droides de avanzada pasaron, la pareja hizo su camino hacia el generador. Sin embargo, Skywalker y Tano se toparon con un droideka, y, una vez derrotándolo, llegaron al generador.[4][1]

Christophsis shield

Las fuerzas de droides de combate atraviesan la ciudad Crystal bajo la protección de un escudo deflector, mientras la artillería de la República intenta destruirlo.

Kenobi y Rex intentaron usar los cañones pesados de la base militar como defensa, pero descubrieron al accionarlos, que eran totalmente inúltiles contra el escudo deflector de los droides de la Confederación. El escudo atravesó dentro de poco las fuerzas de la República, y Kenobi lideró a los clones en un ataque masivo a los droides, intentando empujarlos hacia los edificios, y obtener ventaja sobre ellos. La unidad de Rex fue emboscada, y este se forzó a retirarse. Kenobi le ordenó entonces organizar una defensa de los cañones, mientras él mismo se enfrentaba a los droide cuerpo a cuerpo, y los distraía. Rex accedió con retinencia, pero mientras Kenobi batallaba solo a los droides, fue rodeado por un contingente de súperdroides de combate B2, y droides araña pequeños DSD1.[4][1]

A pesar de las advertencias de Skywalker, Tano alertó accidentalmente a preplantados droides minoristas. Tano colocó las cargas explosivas alrededor del generador, y Skywalker se enfrentó a estos droides, pero dentro de pocos minutos terminó abrumado. Tano vio un muro detrás de Skywalker, el cual tenía un agujero en el medio, lo suficientemente grande, y la pádawan lo empujó hacia la posición de su maestro mediante la Fuerza, destruyendo a los droides alrededor de su maestro, sin causarle a este ningún daño. A pesar del hecho de que Tano había salvado su vida, Skywalker se enfureció mucho con su imprudencia, pensando que pudo haberlo matado.[4][1]

De manera que pudiera darle tiempo a Skywalker y a Tano para eliminar el escudo, Kenobi pretendió rendirse ante el General Loathsom. Kenobi fue llevado a una mesa de cristal, y tomó junto al Separatista una copa de Té Tarine|té, Kenobi discutió pacientemente los "términos de su rendición" con Loathsom, para la impaciencia del general que cada vez era mayor. Rex descubrió que Kenobi había sido capturado, pero sus hombres continuaron la protección de los cañones de artillería. Kenobi le indicó a Loathsom que si sus tropas clones iban a ser tomadas como prisioneras, necesitarían la comidad apropiada y provisiones básicas vitales. Loathsom sospechó que estaba siendo retrasado por el Jedi, y, harto de escuchar sus palabras, le ordenó a dos súperdroides de combate atrapar a Kenobi. Loathsom le exijió a Kenobi la inmediata llamada de rendición de sus soldados, y si se rehusaba, sería erradicado. En ese momento, Skywalker y Tano lograron destruir el escudo. Kenobi, viendo al escudo desaparecer, capturó a Loathsom atrapándolo por el cuello. Mientras los droides de combate tomaban puntería hacia el Jedi, Loathsom le ordenó a sus soldados que no atacaran, y el general se rindió ante Kenobi. La artillería clon procedió a aniquilar el resto de las fuerzas de droides, y Loathsom fue tomado bajo custodia de la República.[4][1]

Regresando a Christophsis en el Espíritu de la República y muchos otros cruceros de clase Venator, así como muchos naves de asalto clase Acclamator I, y Yularen llegó finalmente junto con refuerzos, y fue capaz de abrirse paso entre el bloqueo Confederado, forzando a la armada enemiga a retirarse. Yoda acompañó a Yularen abordo del Espíritu de la República para dar las órdenes para Skywalker y a Kenobi en persona. Cuando los cruceros aterrizaron, varias unidades de soldados fueron enviadas para asistir como refuerzos en Christophsis. Una cañonera LAAT/i fue enviada para recoger a Skywalker y a Tano para llevarlos de vuelta a la Ciudad Crystal. Mientras tanto, Skywalker y Tano resolvieron sus diferencias, y comenzaron a adoptar sus formas respectivas, como Maestro y Aprendiza.[4][1]

PosteriormenteEditar

«Secuestrado, el hijo de Jabba el hutt ha sido. El tratado con Jabba Obi-Wan negociará, y encontrar a los renegados que raptaron al hijo de Jabba, tu misión será, Skywalker.»
―Yoda le da sus órdenes a los Jedi[fte.]
Archivo:Christophsis meeting.jpg

La batalla dejó mucho del planeta destruido, pero, a pesar de las enormes bajas de la República, el bloqueo Confederado alrededor de Christophsis había sido roto, y la presencia Separatista en el planeta había sido erradicada. Adicionalmente a esto, Skywalker había aceptado la perspectiva del entrenar a una aprendiza.[4][1]

Cuando Loathsom fue capturado, Yoda le informó a Kenobi y a Skywalker acerca del secuestro de Rotta, el hijo del respetado señor del crimen hutt Jabba Desilijic Tiure, por parte de unos renegados piratas rivales de Sol Negro. La misión de Skywalker y Tano fue la de rescatar al huttlet, mientras que Kenobi iniciaría las negociaciones con Jabba en su planeta natal, Tatooine. Si Skywalker y Tano tenían éxito, la República y los Jedi se ganarían el respeto de Jabba, y el señor del crimen les permitiría que el ejército de clones atravesase libremente el hiperespacio, por las bien controladas rutas hiperespaciales de los Hutt. Basado en informes de inteligencia, Skywalker y Tano se dirigieron hacia el planeta salvaje de Teth.[4][1]

Una holograbación fue hecha a la Batalla de Christophsis. Posteriormente fue editada en Alderaan, y luego lanzada a todas las cadenas del HoloNet News, para informarle de los heróicos actos de los soldados de la República, y los esfuerzos de los Jedi en la batalla a los civiles de la nación.[5]

Entre bastidoresEditar

La Batalla de Christophsis apareció por primera vez en la película de 2008, Star Wars: The Clone Wars, al igual que en su novelización. Mientras el filme llevaba a los espectadores directamente hacia la serie de TV homónima, y la batalla estaba planificada para aparecer inicialmente en la serie. La batalla mostraría tanto como la introducción al planeta cristalino de Christophsis, como la de la nueva pádawan de Skywalker, Ahsoka Tano,[6] y también le permitió a Skywalker desarrollar y enfrentar sus sentimientos despectivos con respecto al hecho de entrenar un aprendiz.[4] Las etapas preliminarias de la batalla, y el duelo entre Skywalker, Kenobi y Ventress apareció por primera vez en el episodio de la Primera Temporada, titulado "The Hidden Enemy", el cual servía como precuela para el filme.[7] El reconocimiento de la ciudad realizado por el Sargento Slick y sus hombres, apareció en el cómic web Shadowed, el cual ocurría justo antes de "The Hidden Enemy" . Adicionalmente, la batalla apareció en el libro para jóvenes lectores The New Padawan y en Meet Ahsoka Tano.

Archivo:Christophsis skylane.jpg

Una sinfonía musical fue hecha para el filme, por Kevin Kiner. La sinfonía servía como fondo para la escena de la batalla en la película, y fue lanzado en la banda sonora del filme. Aparte de eso, una versión editada de la sinfonía apareció durante las escenas de apertura del episodio "The Hidden Enemy".

Originalmente, la batalla aparecería únicamente en retrospectiva en el primer episodio de la serie de televisión, que iba a ser titulado "The New Padawan". Sin embargo, cuando el productor, y creador de la saga Star Wars, George Lucas decidió unir varios de los primeros episodios para formar un filme y lanzarlo a los cines de todo el mundo, The Clone Wars, el episodio apareció en la película, junto con muchos otros episodios de la primera temporada.[6]

Hubieron pocas discrepancias entre la novelización de The Clone Wars y el filme. Un ejemplo muy notable de una de estas, fue cuando Yoda le dio a Skywalker, Tano y a Kenobi, sus tareas para el rescate de Rotta el huttlet mientras abordaban el crucero Jedi Resuelto. Sin embargo, el filme presenta esa misma escena en la base militar de la República en Christophsis. Este artículo sigue la interpretación continua y neutral de los eventos.

AparicionesEditar

FuentesEditar

Notas y referenciasEditar

Plantilla:Referencias


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